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»No piensen ustedes que he venido para abolir la ley o los profetas; no he venido para abolir, sino para cumplir. Porque de cierto les digo que, mientras existan el cielo y la tierra, no pasará ni una jota ni una tilde de la ley, hasta que todo se haya cumplido.

Mateo 5:17-18

Al leer y meditar en este pasaje no dejo de admirar al Señor Jesús por lo que ha hecho por toda la humanidad para otorgarnos perdón y reconciliarnos con Dios.

El Señor Jesús es perfecto (1 Pedro 2:22). No hay ningún pecado que haya cometido. No nació con pecado alguno. Es perfecto en su carácter, su amor, su hablar (1 Juan 3:5) y su adoración para con el Padre. Perfecto en su comunión y perfecto en su misión (Isaías 53:9)

Cuando dijo que El vino a cumplir la ley, estoy convencido que la cumplió a la perfección. Y me admiro de como el Señor la cumple. La cumple como el perfecto cordero de Dios ya que la ley pedía en efecto un cordero perfecto Y la cumple como aquel a quien la ley fue aplicada. Si, el Señor Jesús cumplió la ley cuando se dió como el cordero perfecto para hacer un perfecto sacrificio y lograr un pago perfecto a un Dios perfecto. El satisfizo a Dios y en El, Dios el Padre, se complace ( Lucas 3:22).

Como el cordero perfecto El la cumple. En perfecta obediencia y en perfecta muerte.

También creo que la cumple de esta forma:

  • No para aplicar la ley como juez. Sino recibir la ley como culpable. (A pesar que no lo era)
  • No para ejecutar la ley al pecador más para ser ejecutado como un pecador. (Sin haber sido un pecador)
  • No para exhonerarse por ser el Hijo de Dios sino para sustituir al pecador como el hijo del hombre.

El justo por el injusto. 1 Pedro 3:18

2 Corintios 5:21

Al que no conoció pecado, le hizo pecado por nosotros, para que fuéramos hechos justicia de Dios en El.

Romans 6:23

Porque la paga del pecado es muerte, pero la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.

Cristo cumple la ley al haber recibido el castigo a pesar de que no había cometido el pecado que acechaba al hombre. La justicia de Dios fue derramada completamente en su totalida. Ninguna parte de esta ley fue omitida. Ni se añadió o modificó para su beneficio. En su totalidad, Cristo la recibió. Fue el excelente y único en su perfección como cordero y en su excelencia como el siervo De Dios que murió por quienes el amó.

Gracias le doy al Señor que se humilló como uno que fuera culpable. Y que siendo perfecto y el hombre siendo imperfecto se dió por nosotros en la cruz del calvario.

“La paga del pecado es la muerte” (Romanos 6:23a) y la buena noticia continua cuando leemos que Jesús, murió para darnos la dádiva de la vida eterna: “..la dádiva eterna en Cristo Jesús Señor nuestro” (Romanos 6:23b).

Cristo es el Salvador. Verdaderamente. Él es el buen Señor y Pastor.