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45 El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo, porque de la abundancia del corazón habla la boca. Luke 6:45 (RV1995)

Los humanos de verdad que tenemos un problema del corazón muy grande. Lo que atesoras demuestra tu corazón. Y ahora no solamente el Señor nos quiere enseñar que tipo de corazón o el tesoro que tengamos sino que demostramos medio de nuestro hablar lo bueno o lo malo que somos. Si el tesoro es malo, también esta malo nuestro corazón y eso malo expresaremos. Pero si nuestro corazón es bueno entonces quiere decir que el tesoro es bueno por ende lo que hablemos va a ser bueno.

Pero quiero sugerir que nos enfoquemos tanto en el corazón sino en el tesoro. El tesoro hace que el corazón sea malo o bueno. Por eso es que debemos de darnos cuenta de que Cristo es el tesoro bueno. Y teniendo a Cristo en el corazón, si le recibimos, entonces tendremos un buen corazón y seremos buenos hombres. Cristo dice que El es el tesoro bueno, incorruptible.

Ahora, es bien interesante el poder darnos cuenta de que nuestro corazón no solamente atesora sino que se expresa. Tiene la cualidad de usar nuestra boca y expresar su tesoro. El cual deberíamos de prestar mucha atención porque al fin y al cabo este va a enseñar lo que guarda con mayor ahínco. Y mire lo malo que es el pecado, este sale de nosotros a través de nuestras bocas para herirnos a nosotros mismo, pero tambien sale para herir a otros.

Que rico sería que pudiésemos bendecir a otros por la abundancia de Cristo que tenemos en nosotros atesorados en nuestros corazones. Eso sería algo completamente fuera de lo normal y en realidad sería una bendición. Y es allí donde les quiero animar.

Pero también quiero que veamos el versículo 43? porque estos pasajes están relacionados. Jesús habla de los malos frutos y de los buenos frutos. Y el punto es que, lo que determina si hombre es malo o bueno es que el hombre bueno es porque forma parte del árbol bueno, es decir la fuente de toda bondad. Pero el hombre malo es malo, porque es parte del mal árbol. Cristo es el buen árbol y por ende siempre el hombre bueno da buenos frutos. No podemos producir sus frutos siendo malos. Es decir el mango no puede producir naranjas. Quiero atreverme a usar la siguiente ilustración para que nos ayude: Si el Señor es un árbol frondoso de mango y nosotros somos naranjas debemos de entonces volvernos mangos. Y no podemos hacerlo nosotros mismo. El Señor nos tiene que volver hacer de nuevo. Por eso es que le dice a Nicodemo, tienes que nacer de nuevo.

43 »No es buen árbol el que da malos frutos, ni árbol malo el que da buen fruto, 44 pues todo árbol se conoce por su fruto, ya que no se cosechan higos de los espinos ni de las zarzas se vendimian uvas. Lucas 6:43-44 (RV1995)

Entonces, quiero animarles y recordarles que el corazón es el foco de la atención de nuestro Señor Jesucristo. El quiere cambiarnos ese corazón, para atesorarlo y así hablar de El a otros en abundancia. ¡Pero debemos de ser cambiados!

El corazón cambiado no solamente sirve como el Señor quiere sino que le adora con la abundancia de un corazón que El señor ya ha bendecido con la salvación.

Para ser bueno, hay que ser cambiados por el Señor Jesús. La sangre de Cristo nos limpia, y debemos de arrepentirnos. La buena noticia es que el Señor le puede ayudar y quiere ayudarle!

Piensa, medita en esto. Pídele que El te ayude! Que te cambie!