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32 »No temáis, manada pequeña, porque a vuestro Padre le ha placido daros el Reino. 33 Vended lo que poseéis y dad limosna; haceos bolsas que no se envejezcan, tesoro en los cielos que no se agote, donde ladrón no llega ni polilla destruye, 34 porque donde está vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón. Lucas 12:32-34 (RV1995)

El corazón humano es algo bien complejo. Ese músculo que a diario se encarga que nuestra sangre circule llevando nutrientes, oxígeno, células que ayuden a las infecciones es impresionante. Es el músculo que se encarga en administrar el sistema circulatorio. Sin el, no podríamos vivir.

Pero hay un lugar que nosotros le llamamos corazón y ese lugar es donde nuestros sentimientos residen, donde pensamos que nuestros anhelos están guardados. También nuestras determinación se encuentran resguardadas allí. De igual forma sin el corazón al cual nos queremos enfocar, es decir sin ese lugar donde residen todas nuestras fuerzas para vivir, no hay vida. Una persona sería un robot sin ese órgano. El Señor Jesucristo dice en el versículo 34 de Lucas 12 que este lugar al cual inclusive El mismo le llama corazón es el lugar donde guardamos nuestro tesoro. No es un rubro físico sino que es plenamente espiritual. Donde está tu corazón, está lo que mas atesoras, y encontrando ese tesoro encontraremos tu corazón.

Es bien interesante. Si uno quiere saber el estado de salud de cómo está funcionando el corazón físico, debemos de hacernos varios exámenes. Un electrocardiograma, ultrasonido, ecocardiograma etc. Esto determina el estado de salud del corazón físico, pero para el espiritual, ¿Cómo lo hacemos?

Entonces meditando en este pasaje, creo que podemos derivar muchas preguntas que nos van a ayudar a definir en que estado está nuestro corazón. Y creo que el Señor Jesucristo quiere que nos inspeccionemos de corazón porque eso determina nuestra vida. Para poder determinarlo entonces debemos de preguntarnos ¿Qué es lo que mas atesoras? Con respecto al Señor, si nosotros respondemos esa pregunta entonces sabremos con plenitud la salud de nuestro corazón espiritual. Es más, El nos dijo que debemos de amar a Dios con todo nuestras fuerzas y nuestro corazón, y tal como un corazón enfermo no puede dar vida así sería nuestra relación con el Señor. No seria funcional. Por eso es que es de suma importancia el saber nuestro estado.

Conociendo tu tesoro encontrarás a tu corazón. Sabrás entonces, si tú corazón es bueno o malo porque el tesoro que tienes guardado en el, determina cómo estás espiritualmente.

Si tu tesoro está en el cielo, tu corazón está en buena forma, porque tu corazón está enfocado en lo celestial y espiritual, es decir en Cristo. Pero si no está enfocado en El Señor y está en lo terrenal Estamos mal.

Pero que pasa si nuestro tesoro no es un buen tesoro. Qué pasa si nuestro corazón anda según como lo describe Ezekiel 11:21

21 Pero a aquellos cuyo corazón anda tras el deseo de sus idolatrías y de sus abominaciones, yo traigo su camino sobre sus propias cabezas, dice Jehová, el Señor”». Ezekiel 11:21 (RVA 1995)

Bueno, tengo una buena noticia, usted es un candidato para un transplante de corazón espiritual. Y Dios, a través de su cirujano por excelencia el Señor Jesucristo, lo puede hacer.

19 Y les daré otro corazón y pondré en ellos un nuevo espíritu; quitaré el corazón de piedra de en medio de su carne y les daré un corazón de carne, 20 para que anden en mis ordenanzas y guarden mis decretos y los cumplan, y sean mi pueblo y yo sea su Dios. Ezekiel 11:19-21 (RV1995)

Dios quiere que usted ponga su corazón en el tesoro celestial que es Cristo. Y al hacerlo Dios le dará un nuevo corazón. Dios dice que tanto amó al mundo que envió a su único hijo para que si crees en El no te pierdas mas tengas la vida eterna.

Entonces ¿estará tu corazón en el tesoro divino? O ¿estará tu corazón en lo terrenal donde todo muere? Pero eso si, no podrás amar a Dios sin un corazón que El lo haya cambiado y no podrás amar a tus prójimos como el quiere que les ames.

Cristo te ama y quiere que creas en El. El quiere que veas que El es tu Tesoro. Porque el hombre tiene un problema, su corazón está enfermo. Por eso Cristo vino a salvarnos. Para que no muriésemos sino vivamos.

El es el tesoro incorruptible. Cree en El. Pregúntate ¿cómo está tu corazón? Y si necesitas salud, el Señor está listo para dártela.