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23 Mientras estaba en Jerusalén, en la fiesta de la Pascua, muchos creyeron en su nombre al ver las señales que hacía. 24 Pero Jesús mismo no se fiaba de ellos, porque los conocía a todos; 25 y no necesitaba que nadie le explicara nada acerca del hombre, pues él sabía lo que hay en el hombre
(Juan 2:23-25 RVR95)

No necesitamos mucha introducción para este pasaje. Nos es necesario que vayamos directo al grano, podemos decir lo siguiente: Cristo conoce la fe que tienes. Conoce, si tienes fe que salva o fe que no salva. No puedes mentirle, no puedes ocultarte, te conoce. Y si piensas que El no puede ver tu corazón, no te engañes, sería un error hacerlo, Jesús puede “ver lo que hay en el hombre”, Cristo conoce el corazón del hombre. El puede ver dentro de tu corazón.

Alguna vez se te ha preguntado ¿Crees en el nombre de Jesús? Mira lo que nos dice el versículo 23: muchos creyeron en su nombre … pero lo más intrigante es el por qué fue que creyeron, y nos dice el pasaje que creyeron “al ver las señales que hacía.” Entonces, la pregunta ahora sería, ¿Será suficiente el creer en el Señor por los milagros que hizo?

Pero el versículo 24 nos revela más. Parece que al Señor no le gustó la fe de ellos. “Porque los conocía bien a todos”. El hombre no se podía justificar, ..”no necesitaba que nadie le explicara nada acerca del hombre, pues El sabía lo que hay en el hombre”. Es decir que la fe del hombre fue puesta en los milagros y no en la persona del Señor Jesús.

Si alguien otro hubiera hecho esos milagros en ese momento, creo que fácilmente hubieran creído en ese otro alguien, porque parece que el corazón humano se conduce a través de las emociones. Un profeta como Elías pudo haber hecho estos milagros pero Elías no podría salvarte.

Ahora te hago la pregunta ¿Cómo crees? ¿Crees en el Señor Jesucristo porque El es el hijo de Dios? o ¿Crees porque emocionalmente piensas que has visto un milagro?

Que triste e impactante ha de ser que el Señor te diga que no confía en tu Fe. Medita en esto. Es bien importante. ¿Es tu Fe sincera?. O ¿es tu Fe algo débil que se enfoca en tus emociones?

¿Por qué crees, que hoy hay muchas personas que esperan ver milagros para creer? ¿Por qué crees que hay disque ministerios que te piden que envies dinero para obtener un milagro como prueba que tienes al Espíritu Santo? Esas son puras mentiras. Cuidado entonces, porque el Señor conoce los corazones. El Señor simplemente quiere que creamos quien es El. Hoy hay muchos que emplean el nombre del Señor en vano para poder lograr sus propios beneficios. A estos la palabra también les dice: “Jesús mismo no se fiaba de ellos, porque los conocía a todos;” El discípulo del Señor debe solamente predicar su palabra.

El creer en el Señor es algo muy íntimo y personal. Es una relación sumamente entre el Señor y la persona. El, lo que pide es una Fe sincera, que sea depositada en el nombre santo de su persona. Porque allí encontramos la salvación. Entonces te animo que tengas Fe que salva y no una fe que no salva. Cree en el Señor Jesús de corazón, sincero y con convicción segura en El.