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Se dice que la compañía “Kiton” es donde se confeccionan quizas los trajes de lujos mas caros del mundo. Por ejemplo el traje K50 el cual es hecho a la medida de quien se vista con el  cuesta alrededor de $50,000 US,  es decir en córdobas nicaragüenses son aproximadamente al cambio de C$ 26.7 / $ 1 de ¡¡C$1,335,000.00!!

Esta compañía también presenta otras opciones, por ejemplo tienen un traje que es mas barato y cuesta $20,000.00 o inclusive hasta el mas barato de $5,500.00. Esta tienda existe en 14 paises del mundo.

En realidad no se que tendrán de especiales estos trajes. No he tenido ni creo que jamás tendré el privilegio de poder obtener uno.

Si usted cree que esos trajes son magníficos quiero que medite en los que nos dice el Salmo 104:1-2 para conocer lo que es en realidad maravilloso. 

“Bendice, alma mía, al SEÑOR. SEÑOR, Dios mío, cuán grande eres; te has vestido de esplendor y de majestad, cubriéndote de luz como con un manto, extendiendo los cielos como una cortina.”  Salmos 104:1- 2 ( LBLA)

El Señor es grande. Tan grande así que se viste de esplendor y majestad. Eso que te hace parar y contemplar lo que es magnífico. Es decir lo majestuoso viste al Señor. Claro que el Salmista quiere que que contemplemos a Dios como es El.

Inclusive dice que no solamente lo majestuoso sino el esplendor es parte de su vestimenta. Cuando ves al Himalaya, o a las cataratas del Niágara, los cuales son majestuosos, ahora imagínese ese experiencia y sensación pero hecha una túnica para el más Santo Dios y Rey.

Pero hay algo más que podemos notar y es que tan grande es el Señor que toma la luz como un manto. Así como nosotros nos cubrimos con una cobija, el toma la luz y se cubre con ella. Así es tan grande el Señor. Los cielos son como una cortina para El. Nosotros no hemos podido explorar todo el cosmos, pero para el Señor es una cortina. Grande es el Señor. Y si grande es El, grande son sus obras, grande son sus misericordias y gracia para con los que le aman.

Pero si el Señor se viste así, vale la pena preguntarnos ¿cómo debemos de presentarnos nosotros ante el Rey? ¿Cómo te presentarias ante el presidente de la república? A donde irías a comprar la ropa que sea digna para ver al Rey? ¿Será que tengamos nosotros el dinero suficiente para comprarnos una buena vestimenta?

El mundo evangélico es a veces controversial con relación a como nos debemos de vestir. Pero oiga lo que dice la bíblia:

“antes bien, vestíos del Señor Jesucristo, y no penséis en proveer para las lujurias de la carne.” Rom 13:14 (LBLA)

“Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia, Col 3:12 (RVR60)

Es mi deseo que no nos enfoquemos en la vestimenta aunque es importante, sin embargo quiero que nos enfoquemos en algo sumamente más importante.

Si Dios es santo y se viste con lo más sublime, majestuoso, luz, y esplendor, nos toca a nosotros corresponder. Y he aquí la respuesta de como debemos vestirnos:

Romanos 13:14 nos dice que nos vistamos del ¡Señor Jesucristo! En Mateo 6:25-34 dice que debemos de buscar el reino de Dios y que todo será dado por añadidura. Es decir que antes que nos contestemos como debemos de vestirnos terrenalmente, quiero que se conteste si usted está vestido del Señor Jesús. Es el tu Salvador. Y con El entramos a la presencia de Dios porque nos ha reconciliado. Es mas El es nuestra justicia y podremos estar vestidos conforme Dios lo quiere.

¡Que grande es Dios! Qué gran amor nos tiene que nos da a us Hijo para que podamos entrar en su presencia. El quiere que entremos y estemos eternamente con El. Y solo en Jesús podremos alcanzar ver a Dios, su majestad, su resplandor.

Así es como nos vestimos para con el Señor. La sangre de Cristo nos lava y nos da la salvación que tanto necesitamos. Un traje Kiton me hará verme bien en un ataud, pero Jesucristo nos hace entrar a la presencia de Dios y vivir con el eternamente. No solamente estarás ya listo para la presencia de Dios sino que también acá podrás dar testimonio de su “entrañable misericordia, benignidad, humildad, mansedumbre y paciencia”, tal como nos lo dice Col 3:12., porque simplemente el Señor te ha cubierto con su majestuosidad, en Cristo Jesús.

¿Conoces a Jesús? Te pido que medites y vístete de la gracia de Dios a través de Jesucristo.