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8 Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas basadas en las tradiciones de los hombres, conforme a los elementos del mundo, y no según Cristo.
(Colosenses 2:8 RVR95)

No se si alguna vez han experimentado robo. ¿Quizás le robaron una billetera? El punto es que la experiencia de ser robado es muy difícil. Y lo mejor es que uno se cuide y proteja lo que posee.Y en Colosenses 2:8 podemos ver que Pablo le dice a esta iglesia que tengan cuidado de que nadie se le robe a usted la verdad a través del engaño.

El engaño roba a la persona la verdad. El engaño no cambia la verdad. Esta siempre lo será. Pero lo que me gusta en este pasaje es que Pablo les dice a la congregación entera de que cuidado ellos se dejan cautivar por cosas que no son pertinentes al evangelio. Y Pablo dice de estas “filosofías y huecas sutilezas” que pueden robarte el enfoque que deberías realmente tener. Debemos de recordarnos que Pablo dijo una vez “en el judaísmo aventajaba a muchos de mis contemporáneos en mi nación, siendo mucho más celoso de las tradiciones de mis padres.
(Gálatas 1:14 RVR95)
. El había experimentado y tenía ahora el conocimiento de que era el defender doctrinas humanas. Sin embargo al haber recibido a Cristo se dio cuenta del verdadero evangelio y conoció el plan de Dios para con la vida de todos. El contendió con aquellos que aplicaban tradiciones humanas como la circuncisión para la salvación, predicando a Cristo crucificado.

¿Pero cómo uno puede identificar las sutilezas huecas y filosofías que te engañan? Dice la palabra de Dios que estas filosofías están basadas en tradiciones de los hombres, que sus elementos son parte del mundo y no según Cristo.

El Apóstol Pablo está tratando de ayudarnos a comprender que debemos guardar muy cuidadosamente, discernir y hasta comparar lo que nos dicen con lo que ha dicho el Señor. Al hacer esto nos guardamos nuestros oídos, mente y corazón. Y ahora la pregunta es ¿Cómo la guardamos? Según Colosenses 3:2 dice que debemos depositar nuestras vistas en las cosas del cielo. Y no en lo mundano. Pero hay algo más, algo que es bien maravilloso y es que nuestra vida está escondida con Cristo en Dios.

2 Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra, 3 porque habéis muerto y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios. 4 Cuando Cristo, vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria
(Colosenses 3:2-4 RVR95)

¿Cómo ponemos la vista hacia las cosas de arriba? Leyendo la Biblia. Y vale la pena decir que no nos podemos dar el lujo de ser engañados. Es necesario discernir y meditar en la palabra de Dios. Y debemos depositar nuestras vidas en las cosas celestiales y divinas. Es la llave para poder abrir todo ese tesoro. Debemos de vivir según Cristo. Porque hoy tenemos la palabra de Dios con nosotros. En ella está Cristo porque es Cristo y en El estamos salvos. Uno se deja engañar cuando no se aplica a meditar y estudiar la palabra, cuando corta la comunicación con Dios.

Ayúdanos Padre a poder discernir tus enseñanzas para no ser engañados y vivir conforme a tu voluntad.